La casa “azul”

Un amigo mío (Torrente. Se llama Rubén, pero le llamamos Torrente. Algún día os contaré eso…) se acababa de mudar y me dijo: “Tienes que pasarte por mi casa, me faltan cosas para decorar. La casa era de mi abuela y habrá que tirar todo y ponerlo nuevo, pero tendremos que ir a algún sitio barato porque estoy sin pasta”.

Cuando llegué a su piso su primer problema no eran los muebles viejos… sino que las paredes eran ROSAS!!! Y eso en el salón de un chico de 30 años, pues como que no. He aquí las fotos del saló más “Arggg” que he visto hasta el momento…

ARRRGGG

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Le planteé una solución: Déjame que me lleve los muebles para “darles una vuelta” y dime qué colores te gustaría tener a diario en tu salón. Cargamos los muebles y desechamos el sofá viejo que no tenía mucho remedio (me he quedado con los cojines que para algo servirán…).
Lo primero de todo fue pintar las paredes y el techo. ¡Dios mío el techo! Torrente eligió una combinación de azul, blanco y un color crema. Lo de pintar sola es toda una odisea.

Aquí llega la gran historia de “¿por qué La Gata Azul?” El fin de semana que pinté la casa Torrente no estaba. Solo estábamos Lola -la gata de Torrente- y yo. Lola es muy suya y no apareció en todo el fin de semana por el salón. Cuando el domingo llegó mi colega me escribió un wasap: Me encanta el salón. Pero ¿me puedes explicar por qué mi gata está azul? A día de hoy seguimos desconociendo el motivo por el que Lola estaba azul… Pero ya sabéis el por qué del nombre de esta nueva aventura. Os presento a Lola

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Tras pintar las paredes me puse con los muebles. Decidimos meter también en la paleta de colores un tono cromado. Torrente es más de muebles modernos y las líneas de los viejos podían encajar. Os enseño el antes y el después de las sillas, la vitrina y de los muebles que combinamos para la televisión.

las sillas de Torrente las sillas de Torrente

las sillas de Torrente DSC00084b DSC00089

Al dar el cromado a las sillas y tapizarlas con sobrantes de tela que tenía por ahí, ¡parecen nuevas! Y mucho más modernas de lo que eran..

vitrina antes y despues

La antigua vitrina que se encontraba colgada sin sentido en la pared natural de la televisión también tuvo un gran cambio. Pusimos patas, pintamos en los tonos elegidos por Torrente y ha acabado siendo un mueble bar (provisional, porque está en proyecto “la barra de bar de Torrente”).

mueble tv antes y despues

Una gran amiga (Vicky, cuánto te echamos de menos…) tuvo que emigrar a Panamá y vendía todos los muebles de su piso. El sofá nos venía muy bien y fue la primera, y hasta el momento única compra que hemos hecho para el salón. La idea es tapizarlo en marrón, pero aún no…

mesa cristal vieja

La mesa de centro de cristal es viejuna la mires por donde la mires, así que había que buscar una solución y esa estaba en… ¡Faustino! Os presento al alma matter de La Gata Azul: el abuelo Faustino. Un artista que no sabe que es un artista. Simplemente sigue su filosofía firme de “las cosas se pueden hacer de dos maneras: bien y mal. Y lo suyo es hacerlas bien y punto”. Entiende de mecánica, de madera, de sopletes, de sierras, de herrajes y de mil cosas más. La que nos interesaba en este momento: soldar. Tenía en mente una mesa y este fue el proceso.

la mesa de Faustino

Una vez teníamos la estructura, la pintamos y le pusimos un sobre de madera de pino al que aplicamos seis capas de barniz ya que va a ser una mesa de uso diario. Por el momento, el salón ya va cobrando vida…

La casa de Torrente

la mesa de Faustino

El proyecto de la casa de Torrente continúa en proceso así que os iremos enseñando las novedades según vayamos haciendo, pero recordar que este proyecto se está llevando a cabo con un presupuesto mínimo. ¡Qué ganas de que esté todo el conjunto terminado!

el salon de Torrente P1020096

¿Y tú? ¿Quieres “tunear” algo de tu casa? ¿O prefieres algo nuevo y exclusivo? Si ya tienes una idea o necesitas orientación, no dudes en escribirnos a info@lagataazul.es